Lidera su segmento incluso en lugares donde nadie puede seguirle.

La Clase G se mantiene fiel a sí misma desde hace más de 30 años: gracias a su estructura básica genial y prácticamente indestructible se ha convertido en un modelo de culto. Al mismo tiempo, una evolución permanente asegura su liderazgo en el segmento de los todoterreno. La Clase G conjuga como ninguno de sus competidores atributos aparentemente irreconciliables. Por un lado, es un vehículo robusto con una aptitud todoterreno casi ilimitada. Por el otro, un automóvil exclusivo para el tiempo libre con un nivel elevado de confort en carretera.

Hemos desarrollado este todoterreno para conductores activos, que esperan siempre más y que quieren estar preparados para cualquier situación imaginable en su vida: tanto en la jungla urbana como en excursiones por terrenos aparentemente inaccesibles.

La Clase G apunta siempre hacia delante. Su tecnología acreditada, un confort de conducción y de manejo inmejorables y elevada funcionalidad hacen de la Clase G el icono indiscutible en el segmento de los todoterreno auténticos.

¿Por qué cambiar algo que ha demostrado miles de veces su valía en carretera y en terrenos abruptos? El diseño exterior, prácticamente invariado desde el lanzamiento al mercado de la serie en 1979, muestra que no es necesario seguir modas pasajeras y hace de la Clase G un clásico atemporal.

El nivel de calidad extraordinariamente alto en el proceso de producción y el carácter artesanal con que se fabrica a mano el bastidor, con chapas de acero de 4 milímetros de espesor y más de 6.400 puntos de soldadura, son garantía de durabilidad y máxima precisión.

Los potentes motores y la extraordinaria capacidad para circular por cualquier superficie hacen innecesario hablar de las prestaciones de la Clase G Todoterreno. Dominio en toda la línea.