Más tracción y más confort: suspensión y amortiguadores.

La suspensión y los amortiguadores son la clave de una excelente aptitud todoterreno y de un comportamiento ágil y confortable sobre el asfalto. Gracias al bastidor de travesaños, los ejes rígidos, un recorrido largo de la suspensión y una altura libre sobre el suelo de 21 centímetros, la Clase G no se echa atrás ante ningún obstáculo.

Bastidor de travesaños: robusto y duradero.

La robusta estructura de la Clase G con un bastidor de travesaños como plataforma es menos sensible al deterioro y permite asumir mayores cargas que si se utiliza una carrocería autoportante; además, resulta extraordinariamente durable.

El bastidor está formado por dos largueros paralelos. Cada uno de ellos consta de dos piezas en U soldadas, y están unidos por medio de tubos transversales. Durante el ensamblado se practican más de 6.400 puntos de soldadura. La rigidez a la flexión resulta de gran importancia durante recorridos largos en terrenos accidentados. El piso del vehículo cuenta con un recubrimiento de fibra plástica, de modo que la carrocería no presenta puntos débiles frente al agua, la nieve, la sal antihielo o la arena del Sáhara.

Con excepción de los ejes, el bastidor de travesaños es el punto más bajo del vehículo, sin componentes que sobresalgan hacia abajo. De ese modo, el bastidor queda protegido en caso de tomar contacto con el piso.

Dirección: resistente y ergonómica.

La robusta servodirección de la Clase G está dimensionada para soportar altas solicitaciones campo a través, y aumenta también en carretera el confort de conducción.

La alta resistencia y durabilidad se debe a la renuncia a manguitos o fuelles de goma sensibles al deterioro. En combinación con la asistencia de la servodirección, la ejecución tradicional como dirección de bolas circulantes aumenta el confort de conducción y protege las manos del conductor, evitando que puedan transmitirse sacudidas intensas al superar obstáculos.

Ejes rígidos: máxima solidez, incluso bajo grandes solicitaciones.

El robusto tren de rodaje de la Clase G ofrece sobre terrenos accidentados importantes ventajas frente a la suspensión individual de los vehículos optimizados para carretera.

Su base son ejes rígidos extremadamente robustos, guiados por dos brazos longitudinales macizos y un brazo transversal por eje. Potentes muelles helicoidales con un recorrido de la suspensión largo aseguran una elevada capacidad de cruce de los ejes, unida a una gran altura libre sobre el suelo y excelente tracción fuera de las pistas asfaltadas, así como un comportamiento ágil y confortable en carretera. Potentes amortiguadores de gas reducen las oscilaciones verticales, mientras que dos estabilizadores dimensionados teniendo en cuenta las prestaciones, el peso en vacío y la carga útil del vehículo reducen el balanceo lateral en curvas típico de los todoterreno.